Me quedó pendiente algo del post anterior...
y me surgió esta mañana y la escuchaba a N decirle a nuestro hijo por teléfono:
- A tu padre ahora lo amo porque volvió a ser la persona de la que me enamoré la primera vez.
Creo que hay que distinguir entre cambiar para ser lo que alguna vez fuiste (eso es posible) y cambiar lo que nunca fuiste (imposible).
Y tambien cambiar una actitud (posible) con cambiar un temperamento o carácter (imposible).
A eso me refería cuando escribía sobre el "debiste haber sido" y la aclaración de mi terapeuta diciéndome "ya lo fuiste". Ahí estaba el secreto de que recuperarla era posible.
Cuando armamos una pareja hacemos un esfuerzo por agradar al otro. No es que estemos vendiendo un personaje. Simplemente le ponemos toda la energía a la relación, controlamos nuestros defectos, somos mas virtuosos porque la relación nos hace mejor personas.
Al menos a mi, el amor me hace ser una mejor persona.
En nosotros impera el deseo de agradarle al otro, de hacer feliz al ser que te acompaña, y eso nos mejora.
Es cierto, hay gente que miente e inventa un ser que finalmente no es, pero no es una regla general.
Eso se vé al poco tiempo, las máscaras se caen cuando surgen los primeros problemas
y al poco tiempo, la pareja se rompe, porque se evidenció la mentira.
Pero lo que nos sucede a la mayoría, es que porque la relación se desgasta, dejamos de hacer el esfuerzo por la pareja, nos “achanchamos".
Todo ese esfuerzo por seducir, por ser mas agradables, mas tolerantes, estar lindo para el otro, por dentro y por fuera, se va apagando, hasta que muere.
Ya está, a "este/a" ya lo enganché, ahora hago la plancha hasta que la muerte nos separe.
La desidia sobre nuestra personalidad va afectando la relación porque perdimos el interes, primero en el o ella (en la pareja) y luego en nosotros.
Es ahí donde se puede cambiar, volver a ser lo que se fué. Ese cambio si es posible, si todavía sigue habiendo amor por el otro.
Por eso cuando hablamos de cambios, tenemos que entender que al otro hay que aceptarlo como lo conocimos, sin pretender cambiarlo, ser incondicional al personaje que nos enamoró alguna vez. Pero no pedirle mas que eso.
Si pedimos cambios es para solicitarle que sea ESE o ESA que nos enamoró y detenete ahí, porque de lo contrario, el pedido ya es un abuso.
Por eso cuando solicitamos un cambio, cuidado, no vaya a ser que nos respondan con un lapidario:
-Tómalo o déjalo.
Y puede que tengan razón.
EN MI CUARTO OSCURO
Hace 4 semanas
